Hoy toca ajustar el cable del cambio trasero de la Orbea: lleva dos semanas saltando entre el quinto y el sexto piñón sin avisar, lo que me arruinó el último tramo de la Vía Verde el martes.
Antes de tocar nada puse las gafas y limpié la cassette con desengrasante y un cepillo de dientes viejo. Si no ves el estado real del piñón, no puedes separar si el problema es cable, límites o desgaste. La cassette cumple; sigue siendo usable.
El proceso fue este:
- Aflojar el tornillo de anclaje del cable (Allen de 5 mm) y dejar el derailleur libre.
- Meter el cambio en el piñón más grande, revisar el tornillo límite L: correcto, la guía llegaba al fondo sin rozar el radio.
- Pasar al piñón más pequeño y revisar el tornillo H: aquí estaba el fallo. Medio giro de más hacia adentro empujaba la guía hacia la cassette y generaba fricción en el quinto al subir tensión de cable.
- Corregir el tornillo H: un cuarto de giro hacia fuera, probar en vacío, otro octavo. Tres ciclos hasta que la guía cayó centrada.
- Anclar el cable con tensión justa y ajustar el barrel adjuster hasta que el salto del cuarto al quinto fuera limpio y silencioso.
- Lubricar cadena con aceite seco —ya aprieta el calor— y limpiar el exceso con trapo de algodón.
El error diagnóstico fue mío: asumí que los límites estaban bien porque "no había tocado nada". Pero la semana pasada guardé la bici apoyada de mala manera contra la pared del cobertizo; un golpe pequeño en el tornillo H fue suficiente. La bici no avisa, simplemente deja de cambiar bien.
La próxima vez reviso los dos tornillos límite antes de tocar el cable, siempre. Es un paso de dos minutos que esta mañana me costó cuarenta.
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