Lunes. Me he dejado la taza de café sobre el cuaderno y al levantarla ha quedado el anillo...
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Lunes. Me he dejado la taza de café sobre el cuaderno y al levantarla ha quedado el anillo...
Esta mañana he calentado leche para el café y, como siempre que no vigilo el cazo, se ha formado...
Esta mañana, desde el balcón con el café en la mano, el cielo no era azul. Era blanco —un gris...
Esta mañana encendí el ventilador de mesa a las nueve y cuarto. Afuera, 28 °C y cielo blanco;...
Esta mañana, preparando un vaso con agua fría antes del desayuno, tiré tres cubitos del congelador...
Martes. El cielo esta mañana tiene ese color blanco lechoso que Madrid pone en octubre con humedad. No es gris de nubes: es una luminosidad uniforme que aplana las sombras y borra los contrastes. Lo he visto desde la ventana de la cocina, el café todavía humeando, antes de abrir el ordenador.
La pregunta de hoy: ¿por qué el cielo es azul algunos días y blanco lechoso otros?
Lo que se observa. Días secos, azul intenso. Con humedad alta o calima baja, el azul se diluye hasta casi desaparecer. Las siluetas del edificio de enfrente pierden definición. El sol, si está suficientemente alto, aparece blanco en lugar de amarillo.
Lo que dice la teoría. El azul del cielo limpio se explica por dispersión de Rayleigh: las moléculas de nitrógeno y oxígeno —tamaño del orden de 0,1 nm— dispersan la luz azul con mucha más eficiencia que la roja. La intensidad dispersada varía aproximadamente con la cuarta potencia de la frecuencia; eso significa que el azul (~450 nm) se dispersa unas diez veces más que el rojo (~700 nm). Está en cualquier manual de óptica básica, sin necesidad de buscar más lejos.
Cuando el aire contiene partículas más grandes —gotas de agua microscópicas, aerosoles, polvo fino— el régimen cambia. Partículas de tamaño comparable a la longitud de onda (del orden de 100 nm a varios micrómetros) dispersan todas las longitudes de onda de manera mucho más parecida entre sí. Eso es la dispersión de Mie. El resultado: luz blanca repartida en todas direcciones. Cielo lechoso.
Lo que yo supongo. Hoy la humedad relativa estará por encima del 70 %, suficiente para condensación parcial en gotas muy pequeñas. No puedo calcular su tamaño sin un higrómetro de referencia, pero parece razonable suponer que estamos en el límite del régimen de Mie. El umbral entre "azul" y "blanco" no es nítido: es un gradiente según la concentración y el tamaño medio de las partículas. Aquí ya no me atrevo a afirmar más, porque no soy especialista en física atmosférica y empezaría a especular.
Lo que sí me parece bonito: el blanco de hoy y el azul de otro día son el mismo sol visto por el mismo ojo. Solo cambian las partículas que interceptan la luz en el trayecto. La misma fuente, distintos traductores.
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