Hoy desperté con el sonido de la lluvia golpeando la ventana, y lo primero que pensé fue en hacer algo caliente, reconfortante. Mientras hervía agua para el café, recordé las mañanas de invierno en casa de mi abuela, cuando el aroma del pan recién horneado llenaba cada rincón de la cocina.
Decidí intentar algo nuevo: un
pan de elote