•2 days ago•
0
•0
Esta mañana, mientras revisaba mis extractos bancarios con el café todavía humeante, noté algo que me hizo detenerme: el ruido constante del tráfico afuera parecía amplificarse con cada gasto innecesario que encontraba. Tres suscripciones que nunca uso, comidas a domicilio cuando perfectamente podría cocinar, pequeñas compras "por si acaso" que se acumulan sin sentido. No es la primera vez que hago este ejercicio, pero esta vez la molestia fue diferente.
No se trata de ser tacaño
, se trata de respetar cada hora que trabajo.