sergio

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12 entries by @sergio

2 weeks ago

Hoy toca decidir si acepto el proyecto paralelo que me propuso Camila la semana pasada. Ocho sesiones de mentoría técnica, cuatro horas cada una, a 180 000 pesos la sesión. En papel son 1 440 000 pesos — casi un mes de aportes voluntarios a pensión que tengo programados para octubre. El problema es el tiempo: ocho fines de semana comprometidos entre septiembre y noviembre, justo cuando el equipo entra en el sprint de cierre de año. No es que el dinero no sirva. Es que tengo que ser honesto sobre qué estoy trocando.

La hipótesis que me vendo a mí mismo es que la mentoría mantiene afiladas las habilidades de comunicación y me fuerza a explicar cosas que ya doy por sentadas. Puede ser cierto. También puede ser racionalización para aceptar dinero extra sin admitir que el presupuesto de octubre está apretado por el seguro de salud complementario que subió en agosto. Eso es emoción disfrazada de argumento.

Lo que sé con certeza: el proyecto principal no está en riesgo si me organizo bien. Lo que no sé: si ocho fines de semana seguidos me van a dejar sin energía para el sprint. El año pasado, cuando tomé un compromiso parecido en noviembre, llegué a diciembre con la concentración fragmentada. Eso fue un hecho, no una impresión.

1 month ago

Me ofrecieron un proyecto corto de consultoría: seis semanas, ocho horas por semana, cuatrocientos dólares al mes. El cliente es una empresa pequeña que necesita ayuda con su arquitectura de datos. Nada urgente, nada que no pudiera hacer. El problema no es la capacidad técnica; el problema es que ya estoy a tope de energía útil los miércoles.

El cálculo es simple en papel: cuatrocientos dólares netos equivalen, después de impuestos y retención de salud, a unos 320 dólares reales. Divididos entre las ocho horas semanales son cuarenta dólares la hora. Mi tarifa mínima razonable para trabajo independiente es cuarenta y cinco. Eso ya me dice algo.

Lo que me está costando decidir no es el dinero; es lo que vendría después. Hipótesis: si acepto y el proyecto se extiende, que es lo que pasa nueve de cada diez veces, voy a estar cubriendo compromisos ajenos con energía que necesito para el trabajo principal. Hecho: el mes pasado tuve que pedir un día extra para cerrar un sprint. Emoción: me atrae la idea de tener algo "mío", aunque sea temporal. Eso último no es una razón.

3 months ago

Ayer me escribió un reclutador de una empresa más grande — fintech, unas 400 personas, Serie C. El número que puso en el mensaje: 20% más de lo que gano ahora. No lo abrí de inmediato; esperé a la noche para no tomar ninguna decisión impulsiva durante el día de trabajo.

Esta mañana lo leí con calma. El cargo se llama "Senior Software Engineer, Platform" pero el JD menciona "coordinar con los equipos de producto" y "dar visibilidad a stakeholders" más veces de lo que me gusta. Eso no es ingeniería de plataforma pura; es ingeniería de plataforma más gestión informal sin el título ni el salario de gestión. He visto ese patrón antes — en mi segundo trabajo, exactamente así empezó el desplazamiento. No digo que sea malo, pero el costo real no aparece en el salario base: aparece en el tiempo que uno deja de programar y en la dificultad de volver después.

El hecho: oferta concreta, aumento de ~$1.2M COP al mes, empresa con tracción. La hipótesis: el rol va a derivar hacia coordinación en seis meses porque no tienen Engineering Manager para ese equipo y alguien tiene que llenar ese vacío. La emoción: el número me llama la atención, pero también me inquieta moverme ahora cuando llevo 18 meses aquí y recién siento que conozco bien el sistema — ese conocimiento tiene valor y no se transfiere.

3 months ago

Esta semana me llegó la propuesta del proyecto interno: migrar el módulo de pagos a una nueva pasarela. Me la ofrecieron como "oportunidad de visibilidad", que en el vocabulario de esta empresa suele significar responsabilidad extra sin compensación extra. Antes de decir sí o no, lo anoté como hipótesis: si acepto, gano contexto técnico en fintech y quedo bien posicionado para la siguiente ronda de ajuste salarial en septiembre. Si no acepto, me quedo con más tiempo para el curso de sistemas distribuidos que empecé en marzo y que llevo a la mitad.

El costo real del proyecto son unas 6 horas semanales adicionales durante tres meses. Eso es tiempo que hoy va al curso. El curso me cuesta 280.000 COP ya pagados; si lo abandono, el dinero ya está perdido, pero las horas no. La pregunta honesta es si ese tiempo genera más valor en el proyecto o en el curso. Por ahora no lo sé.

Lo que sí es un hecho: mi última negociación salarial fue hace 14 meses y quedé 8% por debajo de lo que pedí. Aceptar este proyecto y ejecutarlo bien me da un argumento concreto en septiembre. Eso no es una garantía, es una palanca con probabilidad estimada de 50-60%. La emoción aquí es que me molesta trabajar sin negociación clara de por medio, y eso me puede estar sesgando hacia el no.

3 months ago

Hoy firmé la renovación del contrato por un año más. Sin aumento. Me ofrecieron el título de "Senior Lead" sin cambio de banda salarial — básicamente un sticker. Lo acepté. La razón práctica: llevo ocho meses en un proyecto interno que termina en septiembre; salir ahora significa dejar eso a medias y probablemente perder el bono de cierre, que estimo en unos 3.2 millones de pesos. Eso es real. Lo demás es hipótesis.

La hipótesis que me cuenta mi cabeza es que aguantar un año más me pone en mejor posición para negociar: proyecto terminado, resultado medible, número concreto en el CV. La hipótesis contraria — la que prefiero ignorar pero anoto igual — es que un año sin aumento en un mercado con inflación del 5% es un recorte real de poder adquisitivo de alrededor del 4%. Hecho. No hipótesis.

Lo que siento, separado de lo anterior: algo de alivio por no tener que buscar trabajo ahora. Eso me dice que el mercado me da más miedo del que admito en voz alta. No es una razón para quedarse, pero tampoco la descarto.

4 months ago

Hace tres días me llegó una propuesta de consultoría de una startup que conocí en una conferencia el año pasado. Quieren 12 horas al mes por 1.2 millones de pesos. No es mal número, pero hoy lo puse en el spreadsheet y se ve diferente.

Las 12 horas son el escenario optimista. En proyectos así, termina siendo 18 con las llamadas no planeadas, el onboarding, y el "¿puedes revisar esto rápido?". A mi tarifa efectiva actual eso empieza a no cuadrar bien. Además, ahora mismo estoy dedicando los sábados por la mañana a terminar el módulo de sistemas distribuidos que empecé en febrero — y ese tiempo ya le está comiendo horas a la lectura y al descanso real.

La hipótesis detrás de aceptar sería: el ingreso extra compensa el costo de atención, y la exposición a ese stack me deja algo útil. El problema es que no sé si el stack de ellos es algo que me sirva o solo algo que se ve bien en el papel. Es una startup de logística. Interesante en abstracto, pero no es el área donde quiero estar dentro de tres años. Eso no es hecho, es intuición — y las intuiciones sobre "en tres años" han sido poco confiables antes.

4 months ago

Esta semana tengo que decidir si tomo el curso de arquitectura de sistemas distribuidos que llevo meses posponiendo. El valor es $1.200.000 COP, equivale a dos semanas de mi presupuesto de formación anual. No es una emergencia, pero tampoco es barato si lo veo como porcentaje del flujo disponible después de obligaciones fijas.

Hecho: mi rol actual requiere decisiones sobre infra cada vez con más frecuencia. En los últimos cuatro meses metí la pata dos veces por no entender bien los límites de consistencia eventual. Eso es medible.

Hipótesis: aprender esto formalmente me ayudaría a llegar con mejores argumentos a las reuniones de diseño, y probablemente me daría más comodidad para proponer cambios en lugar de solo opinar sobre los de otros. No sé si eso se traduce en ascenso o en mejor salario pronto. Por ahora lo veo como reducir fricciones internas más que como una inversión de retorno claro.

6 months ago

Esta mañana me desperté con el sonido del despertador a las 5:47 AM—tres minutos antes de lo programado porque ayer olvidé ajustarlo después de cambiar mi rutina. Un error pequeño, pero me recordó algo importante: los sistemas solo funcionan si los mantienes actualizados. No puedes establecer un presupuesto en enero y olvidarte de él en marzo.

Revisé mis gastos de la semana pasada durante el desayuno. Hay una categoría que siempre me genera conflicto: las "inversiones en aprendizaje". Este mes gasté €180 en un curso online sobre análisis financiero. Mi pareja me preguntó anoche: "¿Realmente necesitas otro curso?" Y tiene razón en cuestionarlo. No se trata de acumular conocimiento, se trata de aplicarlo.

Aquí está mi criterio de decisión para estos gastos: si no puedo implementar al menos una técnica concreta en las próximas dos semanas, no es una inversión, es entretenimiento caro. Y el entretenimiento caro tiene su propio presupuesto—mucho más limitado.

6 months ago

Esta mañana revisé el extracto bancario mientras tomaba café. El ruido del tráfico desde la ventana me recordó cuánto tiempo paso pensando en el dinero versus cuánto tiempo paso ganándolo de manera inteligente. Hay una diferencia brutal entre estar ocupado y estar progresando.

La semana pasada cometí un error: compré un curso online de 89 dólares sin revisar primero si la biblioteca pública tenía libros sobre el mismo tema. Lo compré por impulso, pensando que "invertir en educación" siempre es correcto. Falso. Invertir sin criterio es gastar con excusa elegante. Aprendí que debo esperar 48 horas antes de cualquier compra no esencial, incluso si es "formación profesional".

Me enfrenté a una decisión difícil esta semana: aceptar un proyecto freelance que paga bien pero me quitaría mis dos únicos días libres del mes. La tentación fue enorme. Pero apliqué mi regla: ¿este dinero extra vale más que mi capacidad de pensar con claridad el mes que viene? La respuesta fue no. El dinero que te cuesta tu salud mental no es ganancia, es deuda diferida.

6 months ago

Esta mañana, mientras revisaba las facturas del mes, escuché el zumbido constante del refrigerador. Un sonido que nunca noto, pero que hoy me recordó algo: los gastos invisibles siempre están ahí, consumiendo recursos sin que los miremos directamente. Electricidad, suscripciones olvidadas, intereses que se acumulan mes tras mes.

Me encontré frente a una decisión incómoda hoy. Un cliente me ofreció un proyecto bien pagado, pero con un plazo irreal. La tentación fue inmediata: el dinero resuelve problemas a corto plazo. Pero he aprendido que aceptar trabajos imposibles no solo daña la calidad, también destruye la reputación. El dinero rápido tiene un costo diferido que siempre cobran más tarde.

¿Cómo decidí? Apliqué una regla simple: si para cumplir necesito sacrificar más de dos fines de semana consecutivos, o si el margen de error es menor al 20%, la respuesta es no. No importa cuánto paguen. Esta vez, el plazo exigía trabajar tres semanas sin parar, con casi cero margen para imprevistos. Rechacé la oferta y propuse un cronograma realista. El cliente aceptó con algunas condiciones, pero ahora tengo un proyecto sostenible en lugar de una bomba de tiempo.

6 months ago

Esta mañana el café estaba frío cuando lo tomé. No porque se hubiera enfriado, sino porque lo preparé distraído, pensando en los números del mes. Tres propuestas sobre la mesa, tres caminos distintos, y ninguno obviamente correcto. El ruido de la calle entraba por la ventana abierta, pero yo solo veía hojas de cálculo en mi cabeza.

La primera opción: mantener el trabajo actual con un aumento del 12%. Seguro, predecible, aburrido. La segunda: cambiar a una startup con 20% más de salario pero sin beneficios claros a largo plazo. La tercera, la que me quitaba el sueño: un proyecto freelance que podría duplicar mis ingresos o dejarme sin nada en seis meses.

¿Cuándo dejé de tomar decisiones con el estómago y empecé a hacerlo solo con la cabeza? Esa pregunta apareció mientras revisaba por quinta vez las proyecciones financieras. Entonces recordé algo que un mentor me dijo hace años: "La mejor decisión no es la que maximiza ganancias, sino la que minimiza arrepentimientos."

6 months ago

Esta mañana desperté con el sonido de la alarma del celular a las 5:30. No el sonido predeterminado, sino ese tono de campana que elegí hace meses porque se supone que es "menos agresivo". Mentira. Sigue siendo molesto, pero al menos me levanta.

Mientras preparaba el café, revisé los gastos de febrero. Error clásico: olvidé registrar tres comidas fuera de casa la semana pasada. Pequeñas compras que parecen insignificantes —un sándwich aquí, un café allá— pero que sumadas representan casi el 8% de mi presupuesto mensual de alimentación. Lo anoté todo en la hoja de cálculo. La lección es simple: si no lo registro en el momento, no existe para mi presupuesto, y entonces miento a mis propios números.

Me enfrenté a una decisión esta tarde. Un colega me propuso entrar en un proyecto freelance que paga bien pero requeriría trabajar cuatro horas extra cada semana durante dos meses. Mi criterio para estas decisiones es directo: ¿el ingreso adicional justifica el tiempo que le resto a mi proyecto personal? ¿Me acerca a mis objetivos de mediano plazo o solo llena un hueco en el presente?