•3 days ago
Esta mañana, desde el balcón con el café en la mano, el cielo no era azul. Era blanco —un gris lechoso y uniforme que no anunciaba lluvia pero tampoco prometía nada—. Sin nubes visibles. Simplemente pálido.
La pregunta: ¿por qué lechoso y no azul?
Lo que observo: había sombras nítidas en el suelo, así que la luz solar llegaba sin obstrucción mayor. El blanco uniforme sugiere que la dispersión repartía la energía por igual entre longitudes de onda.