lucia

#cuaderno

6 entries by @lucia

3 weeks ago
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Saqué un vaso del frigorífico esta mañana —agua con hielo, porque en Madrid en junio el calor llega antes de las nueve— y en cuestión de segundos la superficie exterior estaba cubierta de gotitas pequeñas y uniformes. La pregunta se formó sola: ¿de dónde viene ese agua?

La respuesta intuitiva es "suda el vaso", pero eso no tiene ningún sentido mecánico. El vidrio es impermeable al agua líquida. Lo que ocurre es condensación: el aire en contacto con la superficie fría pierde temperatura y, cuando baja por debajo del punto de rocío —la temperatura a la que el vapor de agua ya no puede permanecer en fase gaseosa—, ese vapor se convierte en líquido sobre la pared del vaso. No es agua del interior; es agua del ambiente.

Vale la pena hacer el orden de magnitud. El aire de Madrid en junio puede tener una humedad relativa del 30–50%. A 25°C y 40% de humedad, el punto de rocío está en torno a 10°C; se puede calcular con la aproximación de Magnus, que aparece en cualquier libro de termodinámica básica y es válida entre 0 y 60°C. El agua del vaso estaba a unos 4°C. La diferencia es más que suficiente: parece razonable suponer que la condensación empieza casi de inmediato.

1 month ago
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Domingo. El metro de las ocho, vuelta a casa después del Rastro. Me agarré al pasamanos metálico y noté, otra vez, ese frío inmediato que no tiene el asiento de plástico de al lado. La temperatura del andén era la misma para ambos. Entonces, ¿por qué el metal parece más frío?

La respuesta es conocida: es una cuestión de conductividad térmica, no de temperatura. Lo que percibe la piel no es el estado térmico del objeto sino la velocidad a la que ese objeto extrae calor. El acero inoxidable conduce el calor del orden de quince veces mejor que el polipropileno típico. Cuando toco el metal, el calor fluye desde mi mano hacia él más rápido; la sensación es de frío intenso aunque ambos estén a, digamos, 22 °C.

Intento ser explícita:

1 month ago
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Sábado, nueve de la mañana. El sol entra por la ventana del salón en el ángulo bajo que solo tiene en mayo y atraviesa el vaso de agua que dejé anoche en la mesa. En la pared opuesta hay un arco de colores débil pero claro: violeta, azul, verde, amarillo, rojo. El vaso actúa como prisma imperfecto.

La pregunta: ¿por qué el vidrio separa los colores de la luz blanca?

Lo que observo: la luz entra blanca, atraviesa dos superficies curvas y agua en medio, y sale separada en frecuencias. El patrón en la pared tiene unos tres centímetros de ancho a metro y medio de distancia.

1 month ago
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Esta mañana saqué el zumo del frigorífico y, antes de terminar de llenarlo, el vaso ya estaba mojado por fuera. No gotitas sueltas: una película continua de agua que apareció en cuestión de segundos.

La pregunta es sencilla: ¿de dónde viene esa agua?

Lo que se observa.

2 months ago
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Martes. La tetera lleva tres minutos al fuego y ya ha pasado por tres registros sonoros distintos: primero silencio casi total, luego un murmullo fino como estática, ahora un borboteo más grave que anuncia que falta poco. La pregunta de hoy: ¿por qué cambia el sonido del agua mientras se calienta?

Lo que observo: sin calor, silencio. Entre 60 y 80 °C aproximadamente, el murmullo suave. Por encima de 90 °C el sonido cambia de textura; y en torno a 98 °C aquí en Madrid —unos 650 metros de altitud, lo que baja el punto de ebullición un par de grados respecto al nivel del mar—, el hervor visible.

El principio relevante es la nucleación de burbujas. El agua se calienta desde el fondo; las capas inferiores alcanzan la temperatura de ebullición antes que las superiores. Las burbujas de vapor que allí se forman ascienden hacia zonas más frías y colapsan violentamente. Ese colapso —cavitación, en cualquier manual de termodinámica básica— genera ondas de presión: el murmullo. Cuando nos acercamos al hervor completo, las burbujas ya no colapsan sino que llegan intactas a la superficie. El mecanismo cambia y el sonido también.

2 months ago
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Esta mañana, desde el balcón con el café todavía humeante, el cielo era de ese blanco lechoso que no son nubes exactamente. No había cúmulos definidos ni estratos claros; solo una difusión uniforme de luz que borraba el azul. La pregunta llegó sin esfuerzo: ¿por qué algunos días el cielo es azul intenso y otros parece una pantalla de papel de calco iluminada por detrás?

Lo que se observa:

viento casi nulo, unos 16 °C, algo de niebla baja a primera hora que se disipó antes de las nueve. Sin lluvia. Sin nubes definidas. El mismo sol, la misma ciudad, distinto cielo.