Esta mañana, mientras esperaba el autobús, escuché a dos señoras discutir sobre el resfriado de una de ellas. "Es que salí sin bufanda ayer," decía, "y claro, me resfrié." Su amiga asentía con convicción. Me mordí la lengua, pero no pude evitar pensar en cuántas veces escucho esta misma historia.
Aquí va la verdad incómoda: el frío no causa resfriados. Los virus sí. Específicamente, los rinovirus, que son los responsables de la mayoría de los resfriados comunes. Cuando decimos "me resfrié por el frío," estamos confundiendo correlación con causación. Sí, hay más resfriados en invierno, pero no porque la temperatura baja nos enferme directamente.
Pensemos en esto como en una fiesta. El frío es como el salón donde se celebra la fiesta, pero los virus son los invitados que realmente causan el problema. En invierno, pasamos más tiempo en espacios cerrados, con poca ventilación, muy cerca unos de otros. Los virus adoran estas condiciones. Además, el aire seco de la calefacción puede secar nuestras mucosas nasales, haciéndonos más vulnerables a la infección.