Esta mañana una vecina me preguntó si era cierto que el agua "sube" por las plantas porque tiene conciencia. Me quedé callada un momento, escuchando el ruido de los aspersores en su jardín. Ese olor fresco a tierra mojada me recordó cuántas veces había escuchado versiones similares de esta idea: que las plantas "quieren" beber, que el agua "decide" moverse. Es comprensible. Cuando algo parece tener propósito, asumimos intención.
Le expliqué que se trata de capilaridad y transpiración. El agua sube por los vasos del xilema debido a la cohesión entre moléculas de agua y la adhesión con las paredes celulares. Cuando el agua se evapora desde las hojas, crea una tensión que arrastra más agua desde las raíces.
No hay decisión, hay física.