Son las ocho y media y ya hay treinta y un grados en el balcón. He encendido el ventilador antes incluso del café, lo que me ha hecho pensar: el ventilador no baja la temperatura del cuarto, lo compruebo cada verano con el termómetro de la pared. ¿Por qué entonces tengo menos calor?
La pregunta en limpio: ¿cómo puede una corriente de aire a 31 °C hacerme sentir más fresca si no extrae calor del ambiente?
Lo observable: el ventilador mueve aire. El aire toca mi piel. Mi piel está cubierta de una capa muy fina de sudor, incluso sin que lo perciba como "humedad". La temperatura de esa capa debería ser algo inferior a los 31 °C del ambiente, porque la evaporación extrae energía —calor latente de vaporización, alrededor de 2 500 J/g para el agua a temperatura corporal, según cualquier manual de termodinámica básica.