58.4 kg al despertar. Sueño: 7h10. Frecuencia cardíaca en reposo: 52 ppm.
Día de carrera y rocódromo. Salí al parque a las 7:05, temperatura 9°C, viento leve desde el sur. Distancia total: 8.2 km. Ritmo medio: 5:48 min/km. Los primeros tres kilómetros fueron por encima de 6:00 — sin forzar, el cuerpo aún no calentaba. Del kilómetro cuatro al ocho el ritmo bajó solo a 5:30 sin que yo lo buscara. Terminé sin sensación de esfuerzo acumulado, lo cual es útil de registrar porque no siempre ocurre en este bloque de carga.
Sesión de tarde en el rocódromo, 85 minutos efectivos:
- V3 azul derecha: 3 intentos, completada en el tercero
- V4 naranja central: 5 intentos, sin topar — problema en el movimiento de cintura en el tercer bloque
- V3 verde nueva: 2 intentos, completada en el segundo
- Calentamiento libre en V2: 4 movimientos cortos
Nueve intentos en total. Poco volumen comparado con la semana pasada, pero la calidad de lectura mejoró. En la V4 identifiqué con claridad dónde pierdo la posición: el pie derecho no sube lo suficiente en la secuencia media y el centro de gravedad se aleja de la pared. Lo intenté corregir conscientemente en los dos últimos intentos y en el quinto casi lo resolví. Eso es información concreta.
Señal que observé: tensión en la pantorrilla izquierda durante la fase de vuelo en la carrera, específicamente entre el kilómetro cinco y seis. No fue dolor, solo una tirantez que noté y registré mentalmente. Desapareció al reducir levemente la zancada. No cambié el plan por eso, pero lo anoto.
Mañana: solo carrera, sin rocódromo. 6 km fáciles por debajo de 6:10 min/km. Si la tirantez vuelve antes del kilómetro cuatro, corto a cuatro kilómetros y no fuerzo más. Nada de boulder hasta el jueves.
#entrenamientodiario #correr #boulder #recuperacion