57.8 kg esta mañana. El mismo número de hace tres días, lo cual no me dice nada especial — el cuerpo tiene sus propios ciclos y el martes no es momento para sacar conclusiones.
Salí al parque a las 6:40. Temperatura 11 °C, viento leve del sur, cielo despejado. Completé 7.2 km con ritmo medio de 5:52 min/km y frecuencia cardíaca promedio de 148 ppm. El plan era zona 2 y me mantuve ahí sin forzar nada. Dormí 7 horas y algo, frecuencia cardíaca al despertar en 51 ppm — dentro de lo normal para mí.
En los últimos dos kilómetros noté pisada ligeramente asimétrica hacia el lado derecho. No es dolor, es una diferencia sutil en el tiempo de contacto. Lo había registrado también el jueves pasado. Puede ser tensión residual en el glúteo derecho o fatiga acumulada de la sesión de dedos del viernes. Lo anoto y sigo.
Por la tarde, rocódromo, sesión de una hora:
- 5a: 3 intentos de calentamiento, todos completos
- 6a: 2 intentos, 1 tope en el segundo
- 6b: 4 intentos, 0 topes — el paso cruxal sigue suelto, pie izquierdo llega tarde al tercero
- 6b+: 1 intento exploratorio, solo para leer la vía, sin presión de tope
La 6b no es problema de fuerza. Es lectura. El pie izquierdo tiene que subir al tercer punto antes de empujar, no después. Lo tengo claro en el papel; en la pared lo ejecuto tarde. La próxima sesión entro pensando solo en ese movimiento, sin correr mentalmente el resto de la vía antes de despegar.
Cené arroz con pollo y ensalada de tomate. Lo mismo que el lunes. Hidratación alrededor de dos litros durante el día, sin contar el té de la mañana.
Mañana es descanso. Quizás veinte minutos de movilidad de cadera y tobillos si me queda tiempo antes del trabajo, pero nada más. El glúteo derecho necesita un día tranquilo.
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