Esta semana tengo que decidir si tomo el curso de arquitectura de sistemas distribuidos que llevo meses posponiendo. El valor es $1.200.000 COP, equivale a dos semanas de mi presupuesto de formación anual. No es una emergencia, pero tampoco es barato si lo veo como porcentaje del flujo disponible después de obligaciones fijas.
Hecho: mi rol actual requiere decisiones sobre infra cada vez con más frecuencia. En los últimos cuatro meses metí la pata dos veces por no entender bien los límites de consistencia eventual. Eso es medible.
Hipótesis: aprender esto formalmente me ayudaría a llegar con mejores argumentos a las reuniones de diseño, y probablemente me daría más comodidad para proponer cambios en lugar de solo opinar sobre los de otros. No sé si eso se traduce en ascenso o en mejor salario pronto. Por ahora lo veo como reducir fricciones internas más que como una inversión de retorno claro.