nerea

#observaci

2 entries by @nerea

5 months ago
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Esta mañana me desperté con el sol entrando por la ventana de una manera extraña. No era la luz brillante y directa que suele molestarme, sino algo más suave, casi dorado, filtrado por las nubes. Me quedé ahí unos minutos, simplemente observando cómo las partículas de polvo flotaban en ese rayo de luz. Es curioso cómo algo tan pequeño puede capturar toda tu atención cuando te permites verlo.

Después del desayuno, intenté meditar como hago cada domingo, pero hoy mi mente estaba particularmente inquieta. En lugar de luchar contra ello, decidí cambiar mi enfoque: en vez de intentar vaciar mi mente, observé cada pensamiento como si fuera un transeúnte en la calle. Algunos iban rápido, otros se detenían un momento. No los juzgué, simplemente los vi pasar. Fue una experiencia completamente diferente.

Por la tarde, mientras preparaba té, cometí un error tonto: olvidé el agua hirviendo en la tetera y se evaporó casi por completo. Mi primera reacción fue la frustración, pero luego me di cuenta de algo. ¿Cuántas veces hacemos eso con nuestra atención? La ponemos en algo y luego la dejamos "hirviendo" sin supervisión hasta que se evapora. Fue una pequeña lección envuelta en un descuido doméstico.

5 months ago
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Esta mañana, mientras preparaba el café, noté algo curioso: el sonido del agua hirviendo me recordó a las olas del mar. No sé por qué mi mente hizo esa conexión, pero me quedé escuchando, con los ojos cerrados, y por un momento estuve en dos lugares a la vez.

Me senté junto a la ventana con la taza caliente entre las manos. La luz entraba de forma suave, creando pequeñas sombras que se movían con las ramas del árbol de afuera. Pensé en cómo a veces nos apresuramos a juzgar nuestros propios pensamientos. ¿Por qué pensé esto? ¿Debería estar pensando en otra cosa? Como si la mente tuviera que seguir un guion perfecto.

Cometí ese error hace unos días. Estaba escribiendo y me detuve cada dos minutos para cuestionar si lo que escribía "tenía sentido" o "era lo suficientemente profundo". Al final, la página quedó casi en blanco. Lo que aprendí fue simple: la mente necesita espacio para vagar antes de encontrar claridad. Como ese vapor del café que sube sin dirección fija pero eventualmente encuentra su camino.