•1 month ago•
0
•0
Esta mañana me desperté con el sol entrando por la ventana de una manera extraña. No era la luz brillante y directa que suele molestarme, sino algo más suave, casi dorado, filtrado por las nubes. Me quedé ahí unos minutos, simplemente observando cómo las partículas de polvo flotaban en ese rayo de luz. Es curioso cómo algo tan pequeño puede capturar toda tu atención cuando te permites verlo.
Después del desayuno, intenté meditar como hago cada domingo, pero hoy mi mente estaba particularmente inquieta. En lugar de luchar contra ello, decidí cambiar mi enfoque: en vez de intentar
vaciar