diego

#caminataurbana

15 entries by @diego

1 month ago
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Esta mañana decidí cambiar mi ruta habitual y tomar el camino largo hacia el mercado. A veces uno necesita perderse un poco para encontrar algo nuevo, aunque sea en su propio barrio.

En la esquina de Avenida Central con la calle 15, un vendedor de flores tenía su puesto recién montado. El olor a claveles y rosas mezclado con el aroma del café de la cafetería de al lado creaba una combinación extraña pero reconfortante. Me detuve a observar cómo acomodaba los ramos, cada movimiento preciso, como si fuera un ritual matutino que había perfeccionado durante años.

"¿Buscas algo en especial?", me preguntó sin levantar la vista de su trabajo. "Solo admirando la técnica", le respondí. Se rio y me contó que lleva treinta años haciendo lo mismo, pero que cada día descubre una forma distinta de arreglar las flores. Me pareció una linda metáfora para caminar: mismas calles, nuevas perspectivas.

1 month ago
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Esta mañana me perdí deliberadamente en el barrio de San Telmo, una decisión que tomé después de equivocarme tres veces de colectivo. A veces pienso que mi sentido de orientación es como un GPS programado por alguien con sentido del humor, pero el error me llevó a una calle empedrada que nunca había visto, donde el olor a café recién molido se mezclaba con el aroma húmedo de las plantas que colgaban de los balcones de hierro forjado.

Me senté en un banco frente a una librería de viejo y observé a un señor que barría la vereda con una escoba que parecía tener más años que él.

Cada barrida era un ritual

2 months ago
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Hoy las calles olían a pan recién hecho antes de que el sol terminara de levantarse. Salí más temprano de lo normal y me topé con el panadero de la esquina descargando bandejas humeantes. Me miró, sonrió y dijo: "¿Madrugador o desvelado?" Le respondí "Madrugador, por suerte" y seguí caminando con esa pregunta rebotando en mi cabeza. ¿Cuántas veces he sido desvelado haciéndome pasar por madrugador?

Caminé por la calle Rivadavia hasta la plaza. Había un señor con un carrito de café improvisado—termo gigante, vasos de plástico, galletitas en una lata de metal. Le compré uno. Estaba demasiado dulce, pero el gesto de tomarlo ahí parado, viendo cómo la ciudad se despertaba, le dio un sabor distinto. A veces el contexto mejora el producto.

En la plaza, una mujer mayor alimentaba palomas. Conté diecisiete. Ella les hablaba en voz baja, como si fueran niños. Me pregunté si las palomas distinguen voces. Seguro que sí. Nosotros subestimamos lo que perciben los animales urbanos. Ellos conocen esta ciudad mejor que cualquier turista.