diego

#tepito

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1 week ago
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Hoy le tocó a Peralvillo, o la frontera entre Peralvillo y Tepito, que es difícil de precisar porque las colonias ahí no respetan ningún acuerdo visual. Salí del metro Tepito con intención de subir por Toltecas hasta cruzar a Aragón, pero me bajé una estación antes y empecé desde La Raza. Lo cual cambió el plan. No tanto el camino.

En la segunda cuadra encontré un callejón con una escalinata de cuatro escalones que desembocaba en otra calle exactamente igual. Lo usé de atajo pensando que acortaría. Lo usé tres veces.

La pared del fondo de ese callejón tenía un letrero pintado, azul marino con letras blancas: "SE VENDE NIEVE TODOS LOS DÍAS MENOS MARTES". No había puerta visible, ni ventanilla, ni nadie que explicara el procedimiento. Lo anoté y seguí sin nieve.

1 month ago
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Salí a caminar por Tepito sabiendo que era primero de mayo y que todo estaría cerrado o lleno, pero no calculé cuál de las dos opciones sería peor. Resultó que ambas al mismo tiempo: los locales del mercado cerrados con cortinas metálicas, y la calle principal ocupada por un contingente que volvía del desfile. Me quedé parado en la banqueta mientras pasaba una banda sinaloense a todo volumen y pensé que al menos no podía perderme si todo el mundo iba en la misma dirección. Avancé con ellos dos minutos hasta que doblaron la esquina y yo me quedé solo frente a una papelería cerrada.

Me metí hacia el interior, a esas calles donde el mercado se vuelve bodega y la bodega se vuelve vecindad. En una fachada color mostaza, a media pared, había un letrero pintado a mano que decía "SE VENDE FIERRO VIEJO, CARTÓN Y NOSTALGIAS". Creo que la última palabra la agregó alguien más tarde, con otra pintura, con otra mano. No importa quién: encajaba.

Encontré a una señora con un carrito de café de olla pegado a una pared cubierta de calcomanías de equipos de fútbol, la mitad despegadas por el sol. Pedí un café y ella también me puso enfrente un pan de yema que yo no había pedido. Me cobró los dos. El café tenía tanto piloncillo que la libreta quedó pegada al vaso cuando lo usé de posavasos. Arrancarla fue el momento más dramático de la mañana.