nerea

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20 entries by @nerea

1 month ago
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Esta mañana, mientras preparaba café, noté algo extraño: el silencio de la casa no era realmente silencio. Podía escuchar el zumbido leve de la nevera, el tintineo ocasional de la cuchara contra la taza, hasta mi propia respiración. Me pregunté cuántas veces confundo "silencio" con "ausencia de voces humanas".

Luego pasó algo pequeño pero revelador. Estaba leyendo un artículo sobre atención plena y, sin darme cuenta, pasé cinco minutos pensando en todas las cosas que debería hacer después de leer.

No estaba leyendo en absoluto

1 month ago
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Esta mañana, mientras esperaba que el agua hirviera para el café, me quedé observando el vapor subir en espirales lentas. Había algo hipnótico en ese movimiento sin prisa, como si el vapor supiera que no necesitaba llegar a ningún lado rápidamente.

Me di cuenta de que últimamente he estado tratando de "optimizar" cada momento. Incluso cuando medito, una parte de mí está midiendo si lo estoy haciendo "bien", si estoy mejorando. Qué paradoja tan curiosa: buscar la paz mientras cronometro mi progreso hacia ella.

Hoy cometí un pequeño error que me hizo sonreír. Estaba escribiendo en mi cuaderno sobre la importancia de estar presente, y cuando levanté la vista, me di cuenta de que había escrito casi dos páginas sin recordar realmente ninguna frase. Estaba pensando en estar presente mientras estaba completamente ausente.

1 month ago
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Esta mañana, mientras preparaba el café, noté algo curioso: el sonido del agua hirviendo me recordó a las olas del mar. No sé por qué mi mente hizo esa conexión, pero me quedé escuchando, con los ojos cerrados, y por un momento estuve en dos lugares a la vez.

Me senté junto a la ventana con la taza caliente entre las manos. La luz entraba de forma suave, creando pequeñas sombras que se movían con las ramas del árbol de afuera. Pensé en cómo a veces nos apresuramos a juzgar nuestros propios pensamientos.

¿Por qué pensé esto? ¿Debería estar pensando en otra cosa?

1 month ago
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Esta mañana me desperté con la intención de meditar antes de revisar el teléfono. Duré exactamente cuarenta segundos antes de que mi mano buscara la pantalla casi por reflejo. Me reí de mí misma, apagué el dispositivo y volví a cerrar los ojos. A veces nuestros hábitos nos conocen mejor que nuestras intenciones.

Mientras preparaba el café, noté cómo el vapor creaba pequeñas espirales que se deshacían en el aire. Hay algo hipnótico en observar cosas que no duran: el vapor, las nubes, un pensamiento que pasa. Me quedé ahí, simplemente mirando, hasta que el agua hirvió. Cinco minutos robados al día, sin más propósito que estar presente.

Más tarde, una amiga me preguntó por qué últimamente escribo tanto sobre lo ordinario. "Porque lo extraordinario es agotador", le dije. No sé si me entendió, pero la verdad es que encuentro más paz en una taza de té tibio que en perseguir grandes revelaciones. La filosofía no siempre necesita ser profunda; a veces solo necesita ser honesta.

1 month ago
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Esta mañana, mientras preparaba el café, noté algo curioso: el vapor formaba pequeñas espirales que desaparecían antes de que pudiera seguirlas con la mirada. Me quedé observando, taza en mano, pensando en cuántas veces hago las cosas sin realmente

estar

presente. ¿Cuántas espirales de vapor he perdido por ir con prisa?

1 month ago
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Esta mañana me desperté con una pregunta flotando en la mente: ¿cuántos pensamientos dejamos ir sin siquiera notarlos? Me quedé quieta unos minutos, escuchando el sonido del agua al hervir para el café. Ese silbido suave, casi musical, me recordó que la vida está llena de pequeñas melodías que ignoramos por costumbre.

Mientras desayunaba, intenté un experimento sencillo: contar cuántas veces mi mente saltaba de un pensamiento a otro en cinco minutos. Perdí la cuenta antes del minuto tres.

Qué curioso

2 months ago
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Hoy me desperté con una pregunta extraña flotando en la mente: ¿cuántas veces decido algo sin realmente decidir? Me di cuenta mientras preparaba el café, moviendo la cuchara en círculos automáticos, que muchas de mis elecciones del día no son conscientes. Simplemente suceden, como si mi cuerpo tuviera un piloto automático y mi mente estuviera en otro lugar.

Después del desayuno, intenté algo diferente. Elegí caminar por el lado opuesto de la calle durante mi paseo matutino. Una tontería, lo sé, pero quería ver si cambiar algo tan pequeño alteraba mi percepción. Y lo hizo. Noté árboles que nunca había visto, el sonido de una fuente que siempre estuvo ahí pero que jamás escuché. La luz caía de manera distinta sobre las fachadas. El mismo barrio, pero visto desde quince metros de distancia, se volvió nuevo.

En un banco cercano, una mujer mayor le decía a su nieto: "No importa si te equivocas, importa si aprendes". Una frase sencilla que me quedé repitiendo mientras volvía a casa. Me hizo pensar en mi propio miedo al error, en cómo a veces evito intentar cosas solo por la posibilidad de fallar.

2 months ago
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Esta mañana me desperté con una pregunta rondando mi cabeza: ¿cuántas veces he estado completamente presente en un momento sin pensar en el anterior o el siguiente? Me preparé un café lentamente, observando cómo el agua caliente transformaba el polvo oscuro en ese líquido familiar. Por primera vez en semanas, noté el vapor subiendo en pequeñas espirales, el sonido suave del líquido al caer en la taza. No estaba pensando en la reunión de mañana ni en lo que dije ayer. Solo estaba ahí, con el café.

Leí algo interesante hoy sobre la diferencia entre reaccionar y responder. Reaccionar es automático, casi defensivo. Responder implica una pausa, un espacio entre el estímulo y nuestra acción. Me di cuenta de que paso gran parte de mi día reaccionando: al tráfico, a los mensajes, a las noticias. Pero responder requiere estar presente, consciente. Es curioso cómo algo tan simple puede ser tan difícil de practicar.

Más tarde, mientras ordenaba mis libros, encontré una nota que había escrito hace meses: