Martes. El cielo esta mañana tiene ese color blanco lechoso que Madrid pone en octubre con humedad. No es gris de nubes: es una luminosidad uniforme que aplana las sombras y borra los contrastes. Lo he visto desde la ventana de la cocina, el café todavía humeando, antes de abrir el ordenador.
La pregunta de hoy: ¿por qué el cielo es azul algunos días y blanco lechoso otros?
Lo que se observa. Días secos, azul intenso. Con humedad alta o calima baja, el azul se diluye hasta casi desaparecer. Las siluetas del edificio de enfrente pierden definición. El sol, si está suficientemente alto, aparece blanco en lugar de amarillo.