Hoy el objetivo era claro: ajustar el cambio trasero de la Orbea que lleva dos semanas saltando en el paso del plato grande al piñón quinto. No es un fallo dramático, pero en una bajada larga rompe la cadencia y eso me molesta más que una avería visible.
Procedimiento, con orden:
Descolgar la bici y limpiar la cadena con trapo seco antes de tocar nada. El medidor marcaba 0,75 en desgaste —límite a 1,0, por ahora cumple.