Esta mañana desperté antes de que sonara la alarma, algo raro en mí. La luz todavía era tenue y podía escuchar los pájaros afuera. Me quedé un momento en la cama, simplemente respirando, agradeciendo este pequeño espacio de calma antes de que comenzara el día.
Mi rutina de hoy fue simple pero sólida:
20 minutos de movilidad y estiramientos